Mi padre en el Lago Baikal

Mi padre

miércoles, 14 de julio de 2010

PAPELES

Cuando una persona muere, sucede inevitablemente quieras o no, que su bienes pasen a sus herederos. Aunque sean ínfimos.
Si el fallecido había hecho testamento, los herederos tienen que comunicar la muerte y solicitar un certificado de últimas voluntades. Con esto, se acude a la notaría en la que se hubiee hecho el testamento y se solicita copia del último (en el que caso que hubiera habido más anteriores) que es el válido.
En esa copia, figura lo que el fallecido quería que ocurriera con sus bienes, como quería que fueran repartidos.
Pero esa copia, en sí, no es nada. No te declara heredero de nada. Es informativa. Legalmente por si misma y en solitario, no sirve para nada.
Con esa copia, se tiene que solicitar la liquidación de gananciales (en el caso de exitir cónyuge vivo), con su inventario correspondiente, para saber qué y cuanto había en la socidad de gananciales, incluidas joyas y cosas de demás valor, y dividirlos por la mitad.
Y una vez hecho esto, la viuda o viudo, tienen su mitad ganancial que es solo de ella o el, y la otra mitad es la que se tiene que partir entre los herederos.
En ese momento se inicia una testamentaría, donde se tiene que proceder a la adjudicación de la herencia entre los herederos del fallecido.
Y ahí es donde uno sí que puede decir que ha heredado esto o aquello.
Nunca antes.
Por mucha copia informativa que exhiba.

Personalmente, creo que las peronsas consultan abogados, y que están informados de todo esto que yo acabo de decir. Que lo saben perfectamente.

Y millones de veces me pregunto, por qué si alguien se considera tan heredera de algo, no inicia la testamentaría, la liquidación de gananciales y la partición y adjudicación de una herencia.

Creo que la respuesta es tan obvia, que ni siquiera la tengo que decir yo aquí.

Escribo todo esto, porque sé que siempre siempre, las personas demuestran como son por sus actos. Y aquí no iban a ser menos.

Creo que puedo hablar en nombre de mis hermanos Leo e Inés tanto como en el mío propio si digo que la herencia de mi padre hacia nosotros es la que queríamos: la ética, la buena educación, el respeto, la cultura, todo su buen hacer, su bondad.

Ellos, ya tienen lo que querían, no? Pues no les debe parecer suficiente. Qué lástima.

En fin, que tiene que haber de todo en este mundo.
Pero algún día, se hará justicia con mi padre. No sé quién la hará, ni cuando, ni como.....pero sé que se hará.
Porque El se lo merecía.

(ninguna causa de las tres que tenemos y siempre tuvimos interpuestas en los juzgados-nunca hemos interpuesto más- ha sido archivada. Por ahora al menos. Así que seguimos en la brecha, y alguna vez conseguiremos que se haga justicia. Que sí).

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada